10 rutas pintorescas en Interrail que no te puedes perder

10 rutas pintorescas en Interrail que te dejarán sin aliento

Europa está llena de paisajes que parecen sacados de una postal, y no hay mejor manera de descubrirlos que desde la ventana de un tren. Viajar en tren por Europa te permite ver cómo el escenario cambia lentamente, llevándote desde costas bañadas por el sol hasta picos nevados, todo con la comodidad y flexibilidad que ofrece un pase Interrail.

Si estás buscando inspiración para tu próxima aventura, esta guía es para ti. Aquí te presentamos las 10 rutas más pintorescas que puedes recorrer con tu pase Interrail. Prepárate para descubrir paisajes inolvidables y destinos únicos que harán de tu viaje una experiencia memorable.

¿Por qué elegir el tren para descubrir Europa?

Antes de sumergirnos en las rutas, es importante entender por qué el tren es una opción tan especial. A diferencia de un avión, el tren te permite disfrutar del viaje tanto como del destino. Te lleva directamente al corazón de las ciudades, evitando los largos traslados desde los aeropuertos.

Además, te da la oportunidad de ver la verdadera Europa. Pasarás por pequeños pueblos, valles frondosos y costas escarpadas que de otra manera te perderías. Es una forma de viajar más lenta y consciente, perfecta para quienes buscan una aventura auténtica.

Las 10 rutas en tren más espectaculares de Europa

Con tu pase Interrail en mano, tienes acceso a miles de rutas. Sin embargo, algunas destacan por su increíble belleza. Aquí tienes una selección de las mejores rutas en tren que no te puedes perder.

1. Glacier Express (Suiza): Un viaje por el corazón de los Alpes

Conocido como el tren expreso más lento del mundo, el Glacier Express es una de las rutas panorámicas más famosas. El trayecto conecta Zermatt con St. Moritz, dos de los resorts de montaña más elegantes de Suiza. Durante casi ocho horas, te deslizarás a través de los majestuosos Alpes suizos.

El tren atraviesa 91 túneles y cruza 291 puentes, incluido el icónico viaducto de Landwasser. Desde sus vagones panorámicos, podrás admirar valles profundos, glaciares imponentes y pueblos alpinos con un encanto único. Aunque requiere una reserva adicional a tu pase Interrail, la experiencia lo vale completamente.

2. West Highland Line (Escocia): La magia de las Tierras Altas

Si eres fan de Harry Potter, esta ruta te resultará familiar. La West Highland Line, que va de Glasgow a Mallaig, es famosa por cruzar el viaducto de Glenfinnan, inmortalizado en las películas del joven mago. Pero esta ruta es mucho más que eso.

Te llevará a través de algunos de los paisajes más salvajes y dramáticos de Escocia. Verás lagos misteriosos como el Loch Lomond, montañas escarpadas y páramos solitarios. Es un viaje que te sumerge en la esencia de las Tierras Altas, lleno de historia y belleza natural.

3. Línea de Bergen (Noruega): De montañas a fiordos

Considerada por muchos como una de las rutas en tren más bonitas del mundo, la línea de Bergen conecta Oslo con Bergen. Este viaje te lleva a través de la meseta montañosa de Hardangervidda, una de las más altas de Europa. En invierno, el paisaje se convierte en un mar blanco y espectacular.

El tramo más impresionante es el desvío por la Flåm Railway (Flåmsbana), que desciende desde la estación de montaña de Myrdal hasta el fiordo de Aurland. Es una de las líneas de tren más empinadas del mundo y ofrece vistas a cascadas, valles profundos y granjas de montaña.

4. Cinque Terre (Italia): Pueblos de colores junto al mar

Esta ruta corta pero increíblemente hermosa conecta los cinco pintorescos pueblos que forman Cinque Terre, en la costa de Liguria. El tren une Levanto con La Spezia, parando en Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore.

Los trayectos entre los pueblos son de solo unos minutos, pero las vistas son espectaculares. El tren serpentea a lo largo de la costa, entrando y saliendo de túneles que revelan impresionantes panorámicas del mar Mediterráneo y de los coloridos pueblos aferrados a los acantilados.

5. Ruta del Valle del Rin (Alemania): Castillos y viñedos

El tramo del río Rin entre Bingen y Coblenza, conocido como el «Rin Romántico», está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. La línea de tren sigue la ribera del río, ofreciendo vistas de ensueño a cada curva.

El paisaje está salpicado de castillos medievales en lo alto de las colinas, viñedos empinados y pueblos con encanto. Es una ruta que parece sacada de un cuento de hadas y que te transporta a otra época. Además, es una región famosa por su vino, por lo que puedes bajar en algún pueblo y disfrutar de una cata.

6. Centovalli Railway (Suiza e Italia): Un viaje a través de cien valles

Esta ruta panorámica conecta Locarno, en Suiza, con Domodossola, en Italia. Su nombre, «Centovalli» (Cien Valles), describe perfectamente lo que te espera: un viaje a través de innumerables valles, gargantas profundas y paisajes montañosos.

El tren azul y blanco serpentea por un terreno escarpado, cruzando viaductos impresionantes y pasando por pueblos de piedra que parecen colgados en las laderas. Es una ruta menos conocida pero que ofrece una experiencia alpina auténtica y espectacular.

7. Semmering Railway (Austria): Una obra maestra de la ingeniería

La Semmering Railway fue la primera línea de tren de montaña del mundo y es otra joya declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Conecta Gloggnitz con Mürzzuschlag, atravesando los Alpes austriacos.

A pesar de ser un trayecto relativamente corto, la ruta es una proeza de la ingeniería, con 16 viaductos y 15 túneles. El paisaje es una mezcla de bosques densos, montañas imponentes y vistas panorámicas que te dejarán sin palabras. Es una ruta perfecta para los amantes de la historia y la naturaleza.

8. Costa Azul (Francia): Glamour y vistas al Mediterráneo

Viajar en tren por la Riviera Francesa es sinónimo de glamour y belleza. La ruta que va de Marsella a Ventimiglia (justo en la frontera con Italia) te ofrece vistas constantes del mar Mediterráneo.

El tren pasa por ciudades tan famosas como Cannes, Niza y Mónaco. Puedes usar tu pase Interrail para bajar y explorar estas ciudades, disfrutar de sus playas o simplemente pasear por sus elegantes bulevares. Es la combinación perfecta de cultura, sol y paisajes costeros.

9. Línea de Belgrado a Bar (Serbia y Montenegro): Un tesoro balcánico

Esta es una de las rutas más impresionantes y menos conocidas de Europa. Conecta la capital de Serbia, Belgrado, con la ciudad costera de Bar, en Montenegro. El viaje dura unas 12 horas y atraviesa los espectaculares Alpes Dináricos.

La línea cuenta con 254 túneles y 435 puentes, incluido el viaducto de Mala Rijeka, que fue el más alto del mundo en su momento. Pasarás por cañones profundos, lagos de montaña y paisajes que te mostrarán la belleza salvaje de los Balcanes.

10. El Tren Amarillo (Francia): Por los Pirineos catalanes

«Le Train Jaune», o el Tren Amarillo, es una línea histórica que recorre los Pirineos en la parte francesa de la Cataluña. Conecta Villefranche-de-Conflent con Latour-de-Carol, ascendiendo a más de 1.500 metros de altitud.

En verano, algunos de sus vagones son abiertos, lo que te permite disfrutar plenamente del aire fresco de la montaña y de las vistas panorámicas. El tren pasa por puentes suspendidos y paisajes montañosos espectaculares. Es una experiencia única para explorar esta hermosa región.

Prepara tu aventura panorámica

Estas diez rutas son solo una muestra de lo que puedes descubrir con un pase Interrail. Cada una ofrece una perspectiva diferente de la increíble diversidad de paisajes que tiene Europa. Al planificar tu viaje, recuerda que para algunas de estas rutas, como el Glacier Express, necesitarás hacer una reserva de asiento adicional.

Así que, elige tu ruta favorita, haz la mochila y prepárate para disfrutar de un viaje inolvidable. Elige tu asiento junto a la ventana y deja que los paisajes más bellos de Europa se desplieguen ante tus ojos.

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